DEFIENDE SHEINBAUM SOBERANÍA NACIONAL
Por: Redacción
@MiDelegacionQro
Al conmemorar el aniversario de la promulgación de la Constitución de 1917,
la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, centró su mensaje en la
defensa de la soberanía nacional y el control de los recursos estratégicos del
país, al advertir que la independencia política, económica y energética
constituye una condición indispensable para garantizar el bienestar de la
población.
Durante la ceremonia realizada en Querétaro, la mandataria afirmó que
México no puede permitir presiones externas ni decisiones que comprometan su
autodeterminación, por lo que reiteró que la conducción del desarrollo nacional
debe responder exclusivamente al interés público y a los principios históricos
que dieron origen al Estado mexicano.
"Porque aunque algunos quisieran lo contrario, México no se explica
sin su pueblo noble, valiente y trabajador. Tampoco se explica sin su lucha
constante por soberanía e independencia, ni sin su solidaridad hacia otros
pueblos, sin su amor por la justicia y por la verdadera democracia”, expresó.
Sheinbaum Pardo subrayó que la defensa del territorio, los bienes naturales
y las empresas públicas estratégicas forma parte del proyecto de transformación
nacional, el cual —dijo— busca evitar retrocesos que pongan en riesgo los
derechos sociales conquistados a lo largo de la historia.
"Por ello, con entereza y fiel a nuestra historia, decimos con fuerza
México no se doblega, no se arrodilla, no se rinde y no se vende”, dijo.
Destaca la recuperación del sentido social de la Constitución
En la parte final de su intervención, la titular del Ejecutivo federal
enumeró diversas reformas constitucionales y legales orientadas a fortalecer la
justicia social, la soberanía energética, los derechos laborales, la igualdad
sustantiva de las mujeres y el reconocimiento de pueblos indígenas y
afromexicanos como sujetos de derecho público.
Señaló que estos cambios buscan revertir políticas del periodo neoliberal
que —afirmó— debilitaron derechos sociales y favorecieron la privatización de
bienes públicos, al tiempo que reiteró que la Constitución debe mantenerse como
una expresión viva de la lucha popular y no como un documento simbólico sin
aplicación real.
La presidenta concluyó que la defensa de la soberanía nacional, la justicia
social y la dignidad del pueblo mexicano constituyen la responsabilidad
histórica de la actual generación, en continuidad con las transformaciones que
dieron forma al Estado mexicano moderno.
